... no hay más que apreciar la beatífica expresión, abajo, del "coleguita" del cartel anunciador, Ali Hassan Pachá Nasrrallah y Urquijo, más conocido como Paquillo el persa, el cual apuntaba maneras desde zagal, allá en los idílicos yermos del Jorasán Rasaví, cuyos sordos roquedales viéronle florecer como virtuosísimo cantaor ya desde tan tierna infancia, hasta el punto de que el tío acabó siendo contratado para amenizar, a base de saetas, las piadosas horas del mismísimo Ayatoláh, quien, tras unos minutos inolvidables, de transida escucha, cargó al chico de cadenas, prohibió el flamenco y de paso cualquier otra música a lo largo y ancho de la República, dando así con Paco en la Meca... de Hollywood. Observen qué candidez interpretativa, lindísimo... ¿no? Toda una declaración de principios, créanme aquellos que todavía no hayan disfrutado de esta meritoria kermesse fílmica. Et voilà:
¡¡Saludos y que los Dioscuros Tindáridas les conserven la dignidad y apostura hasta que salgan del cine!!. ¡¡AÚ!! Lo que es yo, me he visto la peli dos veces seguidas. Ventajas del topmanta (quiero decir del disco comprado en el topmanta que me dejó el Doctor).
¿Han pensado los contertulios en que la farándula y sus obras pueden también ser de derechas?, e incluso tal vez no siempre "pacifistas" como describe o sugiere Bueno en su memorable artículo, y quisiera proponer esta película como ejemplo. 300 casi que no es drama cinematográfico, es más retablo de sombras chinescas o algo peor. Puestos a buscar interpretación filosófica en el asunto, yo diría es una película en que se nos narra, o mejor, se nos despliegan alegoricamente y como en un teatro de marionetas, muchos enfrentamientos sucesivos entre dos ortogramas de derechas (EEUU y, el inexistente genérico, de cualquiera de sus enemigos actuales) simbolizados en dos figuras moderadamente antropomorfas de guiñol. El genérico inexisténte aparece como ofensivo y expansionista teocrático que lo aproximaría al Islam - Jerjes -, frente al de EEUU que aparece como defensivo, defensor de la apropiación y abiertamente sádico, racista, clasista, despreciador de las leyes, bullanguero en el degüello y hierático hasta ahogar el mismo pedo en la domus, amoral, humanista, nada espartano a lo Tirteo pero idealista, por éticamente vitalista... que lo aleja de los EEUU realmente existentes: Leonidas.
Señoras, Señores, aquí la Historia es lo de menos, Helas frente al Imperio persa es un mero pretexto escénico, Oriente contra Occidente una comparsa valenciana de moros y cristianos a los sones del Paquito. Esparta y su Eunomía una mera mueca estilizada, desencajada y tremebunda. El sistema dialéctico de las pólis, un fantasma (aquí no hay polis sino símbolos fantasmagóricos de clases de un Estado invisible: soldados, persas/esclavos/bestias, sacerdotes, niños, artesanos, putas y bufones... y sólo los soldados sirven para luchar, aunque los otros lo intenten de vez en cuando con resultados cómicos o patéticos).
Opino -humildemente, humildemente, ¡humildemente...! -que del mismo modo que no convine perderse en trasfondos históricos, tampoco demasiado -sólo una miqueta -en buscar interpretaciones filosóficas del argumento, sí en cambio "a mogollón" en todo lo que son máscaras, figurones, gags, porrazos de títere, etc., aquí la peli es un tesoro de la Farándula y por tanto de la Filosofía. No es una tragedia sino si acaso un imposible ditirambo de plazuela con el público borracho, desplegado como en un tapiz con motivos del Roman de Fauvel, el cual se va desenrollando de modo abracadabrante. El comic de Miller tenía de “novela” (gráfica) -en un sentido dramático argumental -lo que yo de soldado asirio, aquello era un tebeo de superhéroes del Doctor Extraño con más páginas y más o menos con las mismas viñetas, como lo es también esto, un estupendo y bullanguero guiñol. Finalmente quisiera sugerir la posibilidad de una intuición estética con función o finalidad política que habría salvado a la peli de la censura por truculenta, además de la mencionada y “camufladora” por alegorizante, atmósfera de retablo: la utilización seductora de una ideología canalla como incentivo para el reclutamiento militar imperial. ¡¡¡Algo que después de todo sea quizá hasta buena idea!!! Por mi parte yo doy mis vivas más freaks a esta recuperación cinematográfica de la farándula de derechas.
PS: Como vocean los extras de la peli -¡cuanto yanquilón cebado de hamburgers y cicladísimo pulula en toditos y cada uno de los fotogramas de la presente obra de Zack Snyder...! -casi cada vez que asoman la nariz a la pantalla: (sic) <<¡AÚ! ¡AÚ! ¡AÚ!>> (NO. No es coña; vean la peli, vean, vean...)
PD: Menda promete colgar algo sobre la VERDADERA Λακεδαιμων para con ello, digamos, compensar ¿O. K.?
¡¡Saludos y que los Dioscuros Tindáridas les conserven la dignidad y apostura hasta que salgan del cine!!. ¡¡AÚ!! Lo que es yo, me he visto la peli dos veces seguidas. Ventajas del topmanta (quiero decir del disco comprado en el topmanta que me dejó el Doctor).
¿Han pensado los contertulios en que la farándula y sus obras pueden también ser de derechas?, e incluso tal vez no siempre "pacifistas" como describe o sugiere Bueno en su memorable artículo, y quisiera proponer esta película como ejemplo. 300 casi que no es drama cinematográfico, es más retablo de sombras chinescas o algo peor. Puestos a buscar interpretación filosófica en el asunto, yo diría es una película en que se nos narra, o mejor, se nos despliegan alegoricamente y como en un teatro de marionetas, muchos enfrentamientos sucesivos entre dos ortogramas de derechas (EEUU y, el inexistente genérico, de cualquiera de sus enemigos actuales) simbolizados en dos figuras moderadamente antropomorfas de guiñol. El genérico inexisténte aparece como ofensivo y expansionista teocrático que lo aproximaría al Islam - Jerjes -, frente al de EEUU que aparece como defensivo, defensor de la apropiación y abiertamente sádico, racista, clasista, despreciador de las leyes, bullanguero en el degüello y hierático hasta ahogar el mismo pedo en la domus, amoral, humanista, nada espartano a lo Tirteo pero idealista, por éticamente vitalista... que lo aleja de los EEUU realmente existentes: Leonidas.
Señoras, Señores, aquí la Historia es lo de menos, Helas frente al Imperio persa es un mero pretexto escénico, Oriente contra Occidente una comparsa valenciana de moros y cristianos a los sones del Paquito. Esparta y su Eunomía una mera mueca estilizada, desencajada y tremebunda. El sistema dialéctico de las pólis, un fantasma (aquí no hay polis sino símbolos fantasmagóricos de clases de un Estado invisible: soldados, persas/esclavos/bestias, sacerdotes, niños, artesanos, putas y bufones... y sólo los soldados sirven para luchar, aunque los otros lo intenten de vez en cuando con resultados cómicos o patéticos).
Opino -humildemente, humildemente, ¡humildemente...! -que del mismo modo que no convine perderse en trasfondos históricos, tampoco demasiado -sólo una miqueta -en buscar interpretaciones filosóficas del argumento, sí en cambio "a mogollón" en todo lo que son máscaras, figurones, gags, porrazos de títere, etc., aquí la peli es un tesoro de la Farándula y por tanto de la Filosofía. No es una tragedia sino si acaso un imposible ditirambo de plazuela con el público borracho, desplegado como en un tapiz con motivos del Roman de Fauvel, el cual se va desenrollando de modo abracadabrante. El comic de Miller tenía de “novela” (gráfica) -en un sentido dramático argumental -lo que yo de soldado asirio, aquello era un tebeo de superhéroes del Doctor Extraño con más páginas y más o menos con las mismas viñetas, como lo es también esto, un estupendo y bullanguero guiñol. Finalmente quisiera sugerir la posibilidad de una intuición estética con función o finalidad política que habría salvado a la peli de la censura por truculenta, además de la mencionada y “camufladora” por alegorizante, atmósfera de retablo: la utilización seductora de una ideología canalla como incentivo para el reclutamiento militar imperial. ¡¡¡Algo que después de todo sea quizá hasta buena idea!!! Por mi parte yo doy mis vivas más freaks a esta recuperación cinematográfica de la farándula de derechas.
PS: Como vocean los extras de la peli -¡cuanto yanquilón cebado de hamburgers y cicladísimo pulula en toditos y cada uno de los fotogramas de la presente obra de Zack Snyder...! -casi cada vez que asoman la nariz a la pantalla: (sic) <<¡AÚ! ¡AÚ! ¡AÚ!>> (NO. No es coña; vean la peli, vean, vean...)
PD: Menda promete colgar algo sobre la VERDADERA Λακεδαιμων para con ello, digamos, compensar ¿O. K.?